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sábado, julio 17, 2010

Acantilados de papel 306: Cuatro noches romanas


FICHA:
CUATRO NOCHES ROMANAS

de Guillermo Carnero
Edita: Tusquets Editores
Barcelona, marzo de 2009
Género: poesía
Encuadernación: Rústica
ISBN: 978-84-8383-145-8
59 páginas. 9 euros
Página del libro.



COMENTARIO de Francisco Javier Illán Vivas.
Cuatro noches romanas es un diálogo entre el autor, el yo poético, y un ser femenino, que puede ser la Muerte, o en algunos momentos, pensé que el Tiempo, en su dualidad de Eternidad, o incluso la ciudad de Roma, todas ellas figuraciones de la primera, la Muerte, que busca ese saber “que por fin no duermo solo”.

En una entrevista sobre este libro, el autor comentaba que la poesía “puede y debe ocupar en el mundo de hoy el lugar vacante que antaño ocuparan en Occidente las creencias, los valores y las utopías”, aunque éstas, sigan estando vigentes en la mente, en el alma, o en el lugar que corresponda, para millones de personas. ¿Y qué decir de la utopía que se ha cumplido hace apenas unos días, el pasado domingo, y que ha tenido alrededor de veinte millones de personas ante el dios TV viendo correr a veintidós jóvenes en pantalón corto detrás de una pelota? Inducir al hombre a preguntarse quién es, ese es el objetivo que puntualizaba Guillermo en la entrevista, y en este libro, como ya hiciera en su anterior Fuente de Médicis, sigue escribiendo al femenino personaje que, se siente sorprendida de que, por fin, el autor, haya ido a verla.

Para ella, capaz de convertir en polvo la más grandes obras humanas, o, en su personalidad de Roma, conservadora de esas grandezas pasadas, que no son nada, queda claro que “para qué ir a buscarte/ si me eres por completo indiferente”.

Campo de´Fiori, Jardín de Villa Aldobrandini, Cementerio Acatólico y Noche cuarta, y albada, son las partes de este libro de conversación, buscando “inducir al hombre a preguntarse quién es... pues una sociedad que se limita a sobrevivir sin preguntas acerca de las incógnitas y las claves de la vida individual y colectiva está muerta”, como lo está quien conversa con el yo poético, con el autor, con el lector, en un lugar que no podía ser más apropiado, por eterno, que Roma.

Tusquets editores cuida mucho, y bien sus colecciones, sobre todo Nuevos Textos sagrados, pero no sé, y pido disculpas por atreverme a puntualizar que, en tiempos de ignorancia cultural como los que vivimos, donde las diferentes administraciones se empeñan en que los futuros lectores conozcan cada vez menos el castellano, que aparezcan palabras como “Rüina” y “Adrïano” escritas así a lo largo de todo el libro, sobre todo la primera- licencia del autor, como en Góngora-, que aparece muchas veces, y siempre con los dos puntitos de la diéresis sobre la u, y sin avisar, pueden llevar a importantes equívocos.

1 comentario:

Rosario Alamo dijo...

Creo que es muy acertada esta reflexión..efectivamente la poesía puede que "nos salve", que esté de alguna manera sustituyendo creencias y utopías de un mundo que se consume a si mismo en el materialismo....Al fin y al cabo "sueños imposibles" que todos los que soñamos queremos alcanzar para hacer posibles.