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sábado, diciembre 18, 2010

Acantilados de papel, 330: Pasos

FICHA:
PASOS

de Ángela Serna
Edita: Olifante Ediciones
Zaragoza, octubre de 2010
Género: poesía
Encuadernación: Aragonesa
ISBN:
9788492942077
110 páginas.
Página de la autora.
Página del libro.


COMENTARIO de A.S.
Ángela Serna publica en la editorial Olifante, de Zaragoza, un nuevo libro de poemas: Pasos. Con traducción al euskera de Juan Garzia Garmendia, el libro de la poeta y profesora de Filología Francesa en la Universidad del País Vasco lleva como subtítulo: El sueño de la piedra.

Una cita de Heidegger, “El silencio es unas de las posibilidades del que habla”, recordada por Ángela Serna, nos sitúa como lectores ante el misterio que inquieta su poesía. Recogemos estas palabras de la Introducción, con las que la poeta misma nos invita a acompañarla a las secretas fuentes de la vida.

“El libro está salpicado de guiños a la pintura (El Grito de Munch, La balsa de la Medusa de Géricault…); a la poesía de todos los tiempos a través de los versos que inauguran cada parte; al Cosmos: Orión, Casiopea y las alusiones al planeta Tierra…; pero sobre todo, guiños a la escritura, a la poesía y a los poetas, a fin de decir desde ellos y con ellos el transcurrir de las horas: la vida y la muerte como fronteras reversibles de la existencia; el amor a la palabra desde el lado más arriesgado de la palabra poética: el infinitivo y el gerundio: música entrecortada como el ruido de una respiración que se hiperventila. Solidez e inconsistencia reflejadas en la piedra (palabra) y en el agua (origen), destinadas, porque complementarias, a convertirse en camino hacia la noche, hacia la Nada, hacia el habla.

Desde la primera página estamos inmersos en una inusual reflexión sobre lo que somos, soñamos y seremos desde la palabra que busca plasmar el sueño de la piedra. Sueño descanso y sueño deseo transcrito con la ayuda de doce escalones que elevan al cielo (aunque sea despiadado) o descienden hasta los infiernos sin posibilidad de elegir. Pasos que buscan alejarse de la danza (poema) para aligerar el peso de la evidencia sin poder sustraerse a esa danza: esencia misma del ser.

Ante este sueño de la piedra, disuelto en el azul, sólo cabe seguir caminando hacia lo desconocido, lo inalcanzable: esa sutil línea de un horizonte tras el que se intuye la palabra desnuda, la palabra silenciada, renovada. La que contiene todos los nombres para nombrarte: Poesía. Porque tú, “como un largo viento”, me llevas “hacia las fuentes mismas de la vida”. (Julia Uceda)”

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