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sábado, diciembre 04, 2010

Acantilados de papel, 326: La misteriosa canción de la sangre / Canciones del bloque


FICHA:
LA MISTERIOSA CANCIÓN DE LA SANGRE/ CANCIONES DEL BLOQUE

de Cesc Fortuny i Fabré y Andreu Navarra Ordoño
Edita: Paralelo Sur Ediciones
Barcelona, 2010
Género: poesía
Encuadernación: Rústica
ISBN: 978-84-614-1852-7
78 páginas.
Página de Cesc Fortuny.
Página de Andreu Navarra.



COMENTARIO de Francisco Javier Illán Vivas.
Este es un libro doble, escrito por dos autores que se me presentan como muy diferentes, aunque después, en la realidad, puedan tener más cosas comunes que desiguales. “La misteriosa canción de la sangre” no es un libro para lectores imprudentes, inopinados, que deciden llevarse unas letras ante los ojos, pues estarán muy equivocados. Tal vez el lector avezado encuentre que habla del dolor, de la soledad, del aislamiento más profundo, por supuesto, de la muerte... incluso habrá alguno que sea capaz de descender, con Cesc Fortuny a sus propios infiernos, a lo que él manifiesta como “las escaleras de su propio sótano”, porque el lenguaje que el poeta utiliza golpea muchas veces a los ojos, impenitentes, aunque no inesperado.

Para quienes la poesía es una melodía, no esperen encontrarla en esta primera parte del doble libro. No. Los versos de Cesc gritan, arañan con afiladas uñas la superficie de la piel con un sonido semejante a si lo hiciesen sobre una pizarra, habrá momentos en que desees cerrar el libro, pero puede que, si has descendido ya a parte de tus propios infiernos, no seas capaz de subir lo bajado hasta que no descubras qué hay en el fondo.

Por el contrario, Andreu Navarra, en “Canciones del bloque”, se nos presenta como un remanso de evidencias tan claras que, algunas veces también nos sorprenderán, pero por no haberlas anticipado. Breves poemas que son definiciones, esclarecimientos a cuanto podemos encontrarnos cualquier mañana en la calle, o en nuestra propia casa, sin salir de ella. Navarra Ordoño necesita pocos versos para hablarnos de biografía, de política, de ideología, de una ventana, de... versos que necesitará incrementar, en intensidad y en cantidad, para dedicarlos a Cioran, a Kant y a otros pensadores que han marcado la historia de la humanidad.

Hubo un momento, cuando cerré el libro, que creí haber presenciado la eterna lucha entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad.

Pero tal vez sólo fue un espejismo.

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