Si algún artículo te gusta, no dudes en pinchar sobre +1

viernes, septiembre 16, 2011

Acantilados de papel, 373: Con mi nombre doblado sobre la cama

FICHA:
CON MI NOMBRE DOBLADO SOBRE LA CAMA
de Marian Raméntol Serratosa
Edita: Ayuntamiento de Espiel
Córdoba, 2011
Género: Poesía
Encuadernación: Rústica

COMENTARIO de Francisco Javier Illán Vivas.
Hace unas fechas terminé de leer la antología “Donde no habite el olvido”, que ya fue comentada en esta sección, que venía precedida de un comprometido prólogo de José María Herranz, en el que decía, entre otras muchas cosas, que “sería deseable algún cambio al respecto, para que las nuevas voces- que tienen mucho que decir- sean escuchadas y divulgadas... Sería deseable, repito, algún cambio frente a esa rigidez en la crítica poética actual”, y marcaba, cuatro factores muy a tener en cuenta de por qué pensaba lo anterior.
El primero, era el escenario político e histórico; el segundo, la manifiesta destrucción del pensamiento, producida por la obsesiva reducción de la vida cotidiana a sus aspectos puramente económicos; el tercero, la limitación de las formas clásicas de la construcción de la poesía en críticos y jurados; y el cuarto, la presión económica de los grupos editoriales, jurados e instituciones que dotan de subvenciones los premios y concursos.
Ese prólogo, que he releído varias veces, me vino al instante a la memoria mientras leída los poemas de “Con mi nombre doblado sobre la cama”, de Marian Raméntol Serratosa, una poeta que me sorprende con cada nuevo libro, además, un libro, ganador del XVII Premio nacional de poesía “Acordes”, del Ayuntamiento de Espiel, que debe ir contracorriente respecto a lo que apunta José María Herranz, pues si hay algo que encuentro en la poesía de Marian Ramentol es libertad, para escribir, para expresarse, para decir aquello que le apetece en cada momento, aunque, como en esta ocasión, estemos ante un libro homenaje a Luis Rosales.
Apenas quince poemas, y sirva esta estrofa del primero de ellos, para marcar el ritmo de lo que digo: "Una ciudad expedientada, sangrante de humos/ y la bellísima danza de bolsas de plástico/ eyaculando restos de humanidad sobre la acera,/ la prensa en los lavabos, migas de pan bajo la mesa,/ gritos que mueren de repente/ y van a dormir en ataúdes de niños, y de vez en cuando,/ en algún rincón, la cicatriz de un verso".
Es Marian Ramentol una poeta muchas veces cansada, hastiada más bien, de esa ciudad que le rodea, que eyacula basura y bolsas de plástico- por cierto, eyacular aparece varias veces a lo largo del libro- y que nos golpea las conciencias sin clemencia, tal vez, hasta que tengamos “el esfínter perdiendo por goleada”.

1 comentario:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Muchísimas gracias Paco, siempre.

Marian Raméntol