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viernes, agosto 15, 2008

Acantilados de papel 191: A través del portal II Visiones


FICHA:
A TRAVÉS DEL PORTAL II: VISIONES
de Laura Quijano Vincenzi
Edita:
Laura Quijano Vincenzi
Costa Rica, abril de 2008.
Género: Fantasía, ciencia ficción...
Portada: Esteban Quijano Vincenzi
459 páginas. 13,05 euros

COMENTARIO.
La fantasía, como género, lugar ideal en el mundo de la ficción, guarda vecindad con otros reinos de ficción, y las fronteras entre unos y otros son confusas, indeterminadas, zonas neutrales o territorios en conflicto. No va llegan a las manos, y menos aún a las armas, como en estos momentos Georgia, Rusia y Osetia del Sur, sino que el conflicto surge cuando se intenta clasificar una obra en uno u otro lugar.

Eso es lo que ocurre en la novela actual, Visiones, la segunda parte- y nunca mejor dicho lo de segunda parte- de Magia, dentro de la saga A través del Portal, de la costarricense Laura Quijano Vincenzi. Ya sabéis que no me gusta utilizar la palabra “secuela”, derivación del inglés para adjetivar la continuación de una novela, cuando, esa misma palabra, en España, en castellano, tiene connotaciones negativas: secuela, lo que queda como rémora de una enfermedad, de un accidente, de un desastre. Visiones no puede ser, por tanto, una secuela de Magia, pues es una continuación, los personajes son retomados en el mismo momento en que los dejamos al cerrar el primer libro y, cuando cerramos el que nos ocupa, estoy convencido, es el principio de la tercera parte, en la cual ya está trabajando Laura.

Pero, volvamos a la clasificación. Esta novela comienza así: “en el borde exterior de la galaxia, en un mundo de hermosos contrastes purpúreos y blanquecinos, radicaba el origen y el poder de una cultura milenaria, Maittenya...” Perfecto, estamos ante una novela de ciencia ficción. Y no nos equivocaríamos, hay viajes interplanetarios, naves estelares, pero también nos encontramos con magos, con transformaciones, con magia, y ésta, es una de las características que definen a la fantasía. Y, sobre todo, con Portales, y, junto a ellos, cuando se abren, dragones, Dragones, en mayúscula. Estamos, por tanto, ante fantasía, llevada hacia el futuro, mezclada con ciencia ficción, en unas proporciones tan bien conseguidas que ya querrían muchos camareros conseguir con el Dry Martini.

Nos reencontramos con Jan Ryas y Antón Nuzzer, dos personajes sobradamente conocidos para los lectores de la saga: un humano y un mago, procedente de un planeta situado en ¿otro tiempo?, ¿otra dimensión? ¿otro momento? No importa, por que en el fondo, en la fantasía sólo importa el disfrutar de un agradable momento de literatura, con la aventura (que aquí, se hace esperar un poco, pero luego no nos deja casi ni respirar hasta el momento final), quienes persiguen a aquellos que capturaron a Miranda, la tercera pieza de este aventura, junto a Ah´norg, real personaje que se verá convertido en roedor y que, a mi entender, es un eje sobre el que puede girar toda la novela, con momentos cómicos que hablan muy bien del trabajo narrativo de la autora.

Y, además, por si faltaban ingredientes que llamen a leer, y seguir, la saga A través del portal, un viaje alucinante hacia la Tierra, hacia el lugar de un planeta que ya es una leyenda, un mito, que me ha traído recuerdos de la serie Galáctica o de la Fundación, de Asimov. Será Miranda, aunque parte del tiempo esté dominada mentalmente por el Renegado, vislumbrará un pasado fascinante, propio de la ciencia ficción, ya que el presente que vivimos los humanos en la Tierra dice muy poco de nuestra capacidad de amor lo que nos da vida.

Laura, al final, nuevamente nos deja expectantes, aguardando la continuación, como los capítulos de esas series que, cuando está el momento cumbre, aparece en pantalla: CONTINUARÁ.

Juzgar: “No hubo tiempo de gritar o de correr. Justo en ese momento, una llamarada roja inundó el aire y todo se encendió a su paso. Se hallaban justo enfrente a las fauces del Dragón”.

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LA AUTORA.
Laura Quijano Vicenzi es contarricense. Ella dice que el suyo ha sido, hasta ahora, muy satisfactorio, en relación con su vida personal especialmente, y desde hace un tiempo comparte con todos nosotros dos de sus pasiones más intensas y permanentes: leer y escribir.
Lee de todo. Hasta los rótulos de la calle. Pero disfruta plenamente la literatura, los ensayos históricos o científicos, y todo aquello que despliegue temas de interés universal. Escribe relatos largos o cortos. En su sitio personal comparte con los lectores sus pequeños relatos, sus lecturas más recientes, las películas (basadas en libros que ha leído) que ha visto motivada por su lectura, y hasta sus aficiones de toda una vida. Pero también nos presenta su segunda novela, la que motiva este hilo, y la forma de conseguirla.
Ha publicado Una sombra en el hielo y Magia, la primera entrega de A través del Portal.

3 comentarios:

Teobaldo Mercado dijo...

En esta segunda entrega la acción y la aventura van de la mano en un ritmo que no decae en ningún momento. Asistimos a los eventos inmediatamente posteriores al final del primer volumen, en donde Jan y Antón aparecen en el mundo de los Meittens para ir tras los captores de Miranda. La aventura prosigue sin cuartel, condimentada con algunos interesantísimos pasajes reflexivos acerca de los logros de la humanidad, tanto los positivos como los negativos, en su incesante expansión por el cosmos. Esto es lo único que me hubiese gustado que Laura desarrollase más, pero es su novela y ella sabrá lo que escribe.

Felicito nuevamente a mi colega costarricense por el empeño puesto en su obra y la animo a que siga escribiendo. Felicito también a Francisco por este FANTABULOSO esfuerzo que hace en pro de la literatura y los autores menos conocidos a modo netamente personal.

Laura dijo...

Gracias por tu agradable comentario. Me siento feliz de Visiones haya causado una impresión favorable. Creo que en el fondo, este tomo resulta ser una especie de declaración de amor por la Tierra, como hogar que representa... Y no lo pensé cuando lo escribí, sino ahora, que lo tengo frente a mí.
¡Saludos!

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Gracias a ambos por pasaros por aquí.