sábado, marzo 27, 2010
viernes, marzo 26, 2010
Acantilados de papel 288: El pintalabios

EL PINTALABIOS
de Rafaela Lillo, Manuela Maciá, Paqui Pérez Gallego, Maribel Romero Soler, Teresa Rubira Lorén, Mª Ángeles Salas Moneo y Mª Mercedes Tormo Muñoz
Edita: Visión Libros
Sevilla, 2009
Género: relato
Encuadernación: Rústica
ISBN: 978-84-9886-732-9
160 páginas.
Página del libro.
Portada: Mariam González
Prólogo de: Las autoras
COMENTARIO de Francisco Javier Illán Vivas.
Catorce relatos para darnos diferentes formas de ver un objeto tan femenino como un pintalabios, siete visiones diferentes, siete autoras que, como nos cuentan en el prólogo, se reúnen para tomar café y preparar proyectos, uno de ellos es este: escribir relatos que tengan como nexo común el pintalabios.
Porque un pintalabios, ahí donde lo ves, puede hacer que “Carmen ya no sea Carmen, sino la Bardot, Madonna, Scarlett Johansson... Su boca era un arco iris fluorescente”, y los labios femeninos una fuente en la que, por mucho que bebas, siempre seguirás teniendo sed. Esta es una novela que en mi biblioteca tengo entre “mis libros”; pero en estas historias no debemos olvidar que los pintalabios dejan manchas, “aquellas manchas de pintalabios calabaza, casi ocre, que su jefe luce en la parte interior del cuello de la camisa y con ese efluvio de su cuerpo a chirimoya”, demasiado delatador para pasar desapercibido, incluso para el lector menos incisivo. Y estos dos fragmentos son de los primeros relatos, los de Rafaela Lillo.
Las autoras nos dicen que en estos relatos han querido plasmar injusticias, represiones, venganzas, anhelos, solidaridad y libertades. Y así debemos entenderlo, porque un pintalabios también puede producir, al contacto con al piel, “un presentimiento, una sensación de mal agüero que apenas duró un chasquido”, pero también un rescate, porque rescatando del olvido un pintalabios- con una secreta historia que necesita ser contada- una mujer se esté rescatando a ella misma de ese olvido, como nos demuestran los dos relatos de Manuela Maciá.
Paqui Pérez Gallego nos da razones para no usar el pintalabios nunca, descubriéndonos el origen de muchos de ellos en la mica, ese mineral que sirve para fabricar barras de labios y sombras de ojos. Razones diferentes a las de Alina, pero como en aquella otra historia, el amor es el origen de una decisión, en este caso, de no necesitar nunca más el pintalabios.
Maribel Romero Soler comienza con un relato de magia, la búsqueda de la felicidad, digamos que otra vez, de recuperar al amor perdido, aunque las consecuencias de un acto de magia pueden ser inesperadas... aunque el final sea el mismo: la estabilidad emocional y económica. Y nos desvela que el pintalabios también puede guardar secretos, algunos no tan confesables, como el que guardaba el de Juanita, ese personaje que vivía encerrado en una habitación y que aparecía en las estivales siestas.
El pintalabios, siempre delator, más que confidente, buscando dejar su huella en las camisas masculinas, para martirio de la amante esposa, así nos lo presenta Teresa Rubira en el primero, y breve, de sus relatos. El pintalabios, objeto de deseo, demonio embaucador, capaz de hacernos creer que hay otra mujer al otro lado del espejo, como le ocurre a Rosa, cuyo frenesí la lleva a buscar en los bolsos de todas sus alumnas, para...
El pintalabios también puede despertar el odio latente, como nos cuenta Mª Ángeles Salas, cuando Marta buscó el ayer en una mirada, y sólo encontró unas fuertes manos colocándole las esposas. O puede provocar tal pánico a su rojo color que lleven a la protagonista del siguiente relato a encontrar el infierno, cuando creía que podía huir de él.
Pintalabios, color, textura, triunfo, amuleto, todo ello es lo que representa para Pepa, quien sabe que todos sus males desaparecerían si mañana su hijo no la llevara a la residencia de ancianos. O, una vez más, ser la huella de la infidelidad, relatos con los que concluye Mª Mercedes Tormo.
Relatos con los que he descubierto, como ellas pedían, a siete mujeres, mientras disfrutaba de las catorce formas diferentes de ver un mismo objeto.
martes, marzo 23, 2010
La magia de los cuentos. Una introducción al arte de contar cuentos
Copio el contenido de su bitácora y pego:
Si os interesa aprender a contar cuentos, este es el curso sobre esta actividad que voy a impartir en Murcia.
Será los días 27 y 28 de marzo de 2010.
Hasta pronto.
viernes, marzo 19, 2010
Acantilados de papel 287: Last autumn´s dream

LAST AUTUMN´S DREAM
de Manuel Dato
Edita: La sierpe y el laúd
Cieza, octubre de 2009
Género: poesía
Encuadernación: Rústica
ISBN: 978-84-613-5903-5
51 páginas.
Página del libro.
Prólogo de: Grupo de Literatura La sierpe y el laúd
COMENTARIO de Francisco Javier Illán Vivas.
Estamos ante la primera entrega de la nueva colección de libros del Grupo de Literatura La sierpe y el laúd, de Cieza, y ya sabemos, pues se presentó hace unos días, que la colección Acanto tiene continuidad, a pesar de los negativos momentos que las circunstancias se empeñan en volver contra la literatura.
Y el primer libro ha sido para mi el descubrimiento de un poeta casi silencioso, pues publicó un libro en 1996, y desde entonces se mantenía casi en silencio, excepto, como él mismo dice en la contraportada, algunas colaboraciones en la Revista Literaria La Sierpe y el Laúd.
Manuel Dato nos presenta un sueño de otoño, más concretamente, el último sueño de otoño, como se titula su libro- traducido a la lengua de Cervantes. Un sueño que tiene mucho de intimista, de paso del tiempo, de amores, de desamor, de ilusiones perdidas, pero también me atrevo a decir que de sueños en blanco, cuando el mundo es tan negro, como apuntaba el recientemente fallecido Miguel Delibes.
Poemas sin título, apenas sombreado el primer verso, como esa conversación interior que apunta el prologo, y la necesidad del autor de dárnosla a conocer, aunque sea tan difícil para cualquiera otra persona ajena al propio Manuel Dato conocer cual es el “idioma de una lágrima”. Como éste, he destacado algunos versos por que me parecen que nos desvelan las claves de esa conversación intimista, del eje de este último sueño de otoño, otoño existencia, debo entender, en el que el amor, la vida, los sueños, andan más lentos, pero no por ello menos intensos.
El autor nos insiste, a la mitad del poemario, que necesita la palabra, aunque presienta, pocos poemas antes, que “el verbo amar es poco para su boca”. Es la suya una boca, que “sólo quería un beso”, aunque más adelante quiera más, descubrir todo cuanto hay entre la dermis de su amada y sus besos, porque en este sueño otoñal, sabe, perfectamente, que hay muchas “historias que sentir en tu cuerpo”.
Y si el autor nos decía que necesita la palabra, menos cierto es su confesión: “llevo veinte años regresando”. Pues bienvenido, Manuel Dato, y no te marches, pues aquí nosotros regresaremos más de una vez a este tu último- mejor dicho, penúltimo- sueño de otoño.
EL AUTOR.
Manuel Dato Buitrago, Cieza, 1948. Ha publicado Aúreo, 1996, y colaborado con la revista La sierpe y el laúd desde los ochenta, cuando se incorporó al Grupo Literario del mismo nombre.
jueves, marzo 18, 2010
Concierto de percusión y piano en el Teatro Villa de Molina
La Asociación Promúsica de Molina presenta hoy Jueves 18 de Marzo a las 21.00 horas un CONCIERTO DE PERCUSIÓN Y PIANO en el Teatro Villa de Molina. Las entradas valen 9 euros.
CONCERTO PER PERCUSSIONI E PIANOFORTE
ROLANDO COSTAGLIOLA- MARIMBA E VIBRAFONO
RAFFAELE MAISANO- PIANOFORTE
Johann Sebastian Bach (Eisenach, Turingia, 1685- Lipsia, 1750)
• Aria sulla quarta corda (secondo movimento della suite in re maggiore BWV 1068)
• Minuetto e Badinerie (dalla suite in si minore BWV 1067)
Wolfgang Amadeus Mozart (Salisburgo, 1756-Vienna 1791)
:Sonata KV 304 (trascrizione dall’originale per violino e pianoforte )
• I Allegro
• II Tempo di Menuetto
Seconda parte
Fréderic Chopin (Zelazowa Wola, 1810- Parigi 1849)
Tre Studi op 10 : n° 2, n°6, n°4.
Astor Piazzolla (Mar del Plata 1921 – Buenos Aires, 1992)
• Oblivion
• Libertango
George Gershwin (Brooklyn, 1898- New York City, 1937)
• Tre preludi: allegro
• andante
• vivace
miércoles, marzo 17, 2010
martes, marzo 16, 2010
Eloy M. Cebrián presenta Comunión esta tarde en el Ramón Gaya, Murcia
Exposición homenaje a Miguel Hernández, en la sala El Jardín, de Molina de Segura
El acto de inauguración tendrá lugar el hoy 16 de marzo, a las 20.00 horas
La exposición de pintura HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ (1910/1942). Nanas de la cebolla, del artista Antonio Alarcón Felices, organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Molina de Segura, podrá ser visitada del 16 al 31 de marzo, en la Sala de Exposiciones El Jardín (en Calle Joaquín Abellán, nº 8, de Molina de Segura). El acto de inauguración tendrá lugar el martes 16 de marzo, a las 20.00 horas, con asistencia del Alcalde de la localidad, Eduardo Contreras Linares, la Concejala de Cultura, Mariola Martínez Robles, y el propio pintor.
La muestra permanecerá abierta al público: de martes a viernes, de 11.00 a 13.00 horas, y de 17.00 a 20.00 horas; sábados, de 17.00 a 20.00 horas; domingos, de 11.00 a 13.00 horas; y lunes, cerrada.
Según explica el propio artista, “corría el mes de enero del dos mil dos cuando comencé el proyecto del Homenaje a Miguel Hernández, a través del estudio de la obra hernandiana, basándome en las publicaciones que por suerte estaban en mi poder. Tras el estudio de la obra, seleccioné Las nanas de la cebolla, y realicé estudios comparativos entre las diversas ediciones y editoriales, observando algunas diferencias entre ellas que subrayé en los originales, y elegí la versión que mejor se ajustaba a la idea que tenía de Miguel, la primera edición de 1963 de la Editorial Losada de Buenos Aires. Tras realizar múltiples bocetos, seleccioné las treinta obras definitivas, y en enero de 2008 comencé a pintar la obra definitiva, seleccionando como colores predominantes en la obra los básicos”.
domingo, marzo 14, 2010
Presentación de Rumores de suburbios, de Maricel Mayor, en el ccemiami
| LITERATURA Y CONFERENCIA | ||||||||||||||
| PRESENTACIÓN DE LIBRO. FECHA: 03-15-2010 HORA: 7PM
Más AQUÍ. TELÉFONO DE CONTACTO: 3054489677 | ||||||||||||||
viernes, marzo 12, 2010
Acantilados de papel 286: Ágora papeles de arte gramático 16-17

Edita: Taller de Arte Gramático
Murcia, febrero 2010
COMENTARIO DE José Luis Martínez Valero.
Hoy la dirigen Fulgencio Martínez, personaje proteico, uno de cuyos heterónimos está con nosotros y Francisco Javier Illán, real, periodista, escritor y experto informático, gracias al empeño de ambos, Ágora de nuevo está aquí.
Una revista es un artilugio complejo, se funda en la variedad. No es un libro que por naturaleza tiende a cerrarse, la revista siempre tiene alguna puerta abierta por la que muestra los bastidores que la sostienen.
Voy a intentar ahora resumir el contenido de este número doble: 16-17 de Ágora, os advierto que seré exhaustivo, algo pesado quiero decir, también que espero dar con el calificativo adecuado:
Se abre con dos editoriales que corresponden a cada uno de sus directores: Francisco Javier Illán plantea la cuestión del soporte: En papel o en la red. Fulgencio a partir de una fotografía que muestra al matrimonio Hernández combate el tópico con el que la historia se ha referido a Josefina, la mujer de Miguel Hernández del que se hablará más adelante.
A continuación, doy cuenta de algunas cosas que tienen que ver con la biografía del poeta.
En la sección de Textos magistrales, leemos en primer lugar a Jorge Castillo Fan y sus poemas metapoéticos, sigue Antonio García Soler que escribe con palabra exacta y traza el verso como si se tratase de un dibujo; Joaquín Piqueras habla de la Historia de las historias, que nos ha contado el cine, es decir, que procedemos de esa caverna de sombras que se llama la memoria; Luis Alberto de Cuenca o sobre la vida y el arte, dos soledades radicales; Raquel Lanseros sobre sus deseos, la realidad y algo más.
Antonio José Mateo, leyendo a Rilke, muestra que el verdadero lector escribe sobre sus lecturas que pudieran ser poemas. Excelente la ilustración de Bartolomé Fuentes, quien finalmente con otra cierra la contraportada.
En Conversaciones con…, María Dolores Moragues entrevista a Luis García Montero. Léanse con atención las preguntas, porque toda buena pregunta encierra la respuesta. Montero habla naturalmente de su experiencia.
Juan De Dios García, dialoga con Ignacio Borgoñós sobre su novela: Recitando a Petrarca.
Ignacio García en La tela de Penélope propone un tema siempre actual: Arte frente a Publicidad, en una sistemática presentación, recuérdese que el cubismo o su revolución se convierten en un producto de consumo a los pocos años. Imágenes sugerentes.
Diario de la creación presenta a Maximiliano Hernández Marcos y su Lección de autoescuela, en la que indaga entre la carretera o la vida y la filosofía del conductor. Fulgencio Martínez, con su poema: El melancólico, interroga a la historia y a sí mismo, para llegar al convencimiento de que la soledad es la única verdad de su relato. José María Herranz, en el que nacimiento y muerte, aurora y ocaso, confirman el ritmo continuo de la vida, siempre superior a cada cosa que se piensa. Agustín Calvo Galán, poema sobre el enigma de los espacio fronterizos. Guillermo Sastre dedica sus versos a Ángel González, homenaje a sus libros y a su persona, comprometidos. David Botia, canta en A veces, su necesidad y su esperanza. Max Kahl, Poema del rey Eiselorn, como un libro miniado tiene tacto de leyenda. Juan Tomás Frutos, versos de interior que dan a puertas cerradas, de luces imposibles, es decir, definitivos poemas de amor. Rosa Campos Gómez, con dos textos en prosa poética. Alfonso García-Villalba, exacto en el error, agudeza más concepto.
Y ahora, la narrativa, con el título: El libro, de Francisco Javier Illán, texto sobre la lectura y sus efectos, capaces de subvertir la cotidianidad, la percepción de la realidad. Gonzalo Gómez Montoro, presenta: Humberto, el que se fue a Brasil, que relata afectos y desafectos, una historia que parece fantasía y, sin embargo, tan real.
Recuerdos y Poemas en homenaje a Miguel Hernández, reúne diferentes textos, el primero obra de Isabel María Abellán, glosa el poema En cuclillas ordeño, con una hermosa historia de infancia, paisaje, cabra y cabritillo. Pilar Rego repasa vida y obra de Miguel como en viñetas. Dolores Estal con el poema En la verde hierba nacieron tus versos, también refiere vida y obra. Charcos de luz en la escalera, de Yose Álvarez-Mesa conjuga la lluvia y la luz, el agua y la sequía. Fulgencio Martínez trata la historia de un país diferente que desearía no ser indiferente a ciertas historias que aún se consideran extraordinarias.
La sección El mono gramático, por Sebastián Alfeo, no confundir con Fulgencio, comenta un texto del padre de los poetas, liróforo celeste, Rubén Darío, que abrió las palabras y dijo enfrentaos con ellas al público municipal y espeso.
Insólitos, sección que mantiene solo Joaquín Piqueras, la dedica al poeta Javier Carnicer, delator de la mala costumbre de agachar la cabeza, excelente suicida en el mar. Y lo hace en una entrevista magistral.
Biblioteca Gramática comienza con Marian Raméntol Serratosa, que presenta y analiza La poesía del rapto del poeta y pintor Cesc Fortuny. El libro León busca gacela, obra de Fulgencio Martínez, por Maximiliano Hernández Marcos, quien ofrece algunas claves fundamentales. Rubén Castillo indaga sobre Afán de certidumbre, de José Cantabella, narrador, poeta y crítico. Dionisia García revela ciertos registros que sirven de guía para la lectura del libro Al oeste de Varsovia, del poeta, narrador, comentarista cultural y profesor José Ángel Cilleruelo. Francisco Javier Illán escribe sobre Un descubrimiento diabólico, de Pilar López Bernués y Dulcísimas hebras del poeta, narrador y ensayista Jesús Cánovas. Acaba esta sección con la propuesta de Fulgencio Martínez de Última noche de amor, primera noche de guerra, obra del escritor rumano Camil Petrescu, traducido por Joaquín Garrigós.
El número se cierra con dos entrevista guiadas por Francisco Javier Illán en donde proyectan vida y obra Fulgencio Martínez y José Cantabella.
Hasta aquí el inventario de lo que se recoge en esta revista, lo que haya quedado en la sombra, vosotros, lectores, sabréis encontrarlo.
jueves, marzo 11, 2010
martes, marzo 09, 2010
Mañana se presenta "Ágora, papeles de arte gramático"

Esta es una semana de presentaciones, como podréis ir observando. Si ayer os hablaba de "Cita al amanecer", hoy os tengo que anunciar, o recordar, que mañana, 10 de marzo, a las 20 horas, Fulgencio Martínez y yo estaremos, junto a compañeros y compañeras del Taller de Arte Gramático, en el Colegio oficial de periodistas de Murcia, presentando "Ágora, papeles de arte gramático", a partir de las 20 horas. Os esperamos en:
Colegio Oficial de Periodistas de la Región de Murcia,
Asociación de la Prensa de Murcia,
Gran Vía del Escultor Francisco Salzillo, 5
30004 Murcia
PD: Ya han confirmado su presencia autores y autoras que han escrito en este número (16-17), leerán un poema, un fragmento de su relato, de su artículo o de su creación literaria en la revista.
lunes, marzo 08, 2010
La sierpe y el Laúd presenta "Cita al anochecer", de Pascual García
El Grupo de Literatura LA SIERPE Y EL LAÙD, presentará el segundo volumen de su Colección de libros ACANTO, con el libro "CITA AL ANOCHECER" del poeta PASCUAL GARCÍA, el próximo día 9 de Marzo (martes), a las 20 h., en el Museo Ramón Gaya de Murcia.Tras el acto, se entregarán ejemplares a los asistentes, como ya tradicional en sus presentaciones.
Este libro estará a su disposición en las Librerías tradicionales de Cieza (Anibal y Atalaya), en Murcia (Diego Marín), o pueden pedirlo a cualquier miembro de la Asociación o al mismo Grupo de Literatura a través de su dirección electrónica.
Este año pretenden editar otros dos números más, uno de los cuales será el poemario Ganador del Premio Aurelio Guirao de este año 2010.
viernes, marzo 05, 2010
Acantilados de papel 285: Última noche de amor, primera noche de guerra

ÚLTIMA NOCHE DE AMOR, PRIMERA NOCHE DE GUERRA
de Camil Petrescu
Edita: Editorial Gadir
ISBN: 978-84-96974-14-2
391 páginas. 23,50 euros.
Página del libro.
Traducción: Joaquín Garrigós.
COMENTARIO de Fulgencio Martínez
La novela Última noche de amor, primera noche de guerra es mi lectura del año 2009. Editada por Gadir y traducida al castellano por Joaquín Garrigós, director del Instituto Cervantes en Bucarest, se distribuyó en España en 2009. Su difusión ha conseguido afianzar en nuestro país el conocimiento de la obra de uno de los más grandes escritores centroeuropeos, Camil Petrescu (Bucarest, 1894-1957); del cual la misma editorial madrileña había ya adelantado otra novela, El lecho de Procusto, en 2007, traducida también por Joaquín Garrigós.
Ultima noche de amor, primera noche de guerra se publicó originalmente en 1930 y está considerado un clásico de aquella gran literatura europea de entreguerras, que dió los mejores frutos literarios del siglo XX, desde Proust a Ernst Jünger o Joseph Roth - por citar sólo tres nombres de referencia.
Invitar al lector a compartir ese disfrute es el propósito de mi comentario. La lectura quizá nos ayude a olvidar lo malo de este 2009.
Pero, la novela de Petrescu se inscribe, también, en otra tradición literaria: la novela psicológica, de análisis de las pasiones, grandezas y debilidades humanas (en la obra, el amor y los celos del protagonista, el joven soldado y estudiante de Filosofía Gheorghidiu). El lector de la novela de Petrescu vuelve a gozar con la penetración de Tolstoy, Dostoievsky, Stendhal, Flaubert, los grandes maestros del XIX. Y, por si esto fuera poco, además la novela trata sobre la “gran sociedad”, el gran mundo de una capital rumana, Bucarest, la llamada París del Este, en la estela de la novelística de Marcel Proust.
Todos esos ingredientes y sugerencias conforman el marco de la novela, tanto literario como histórico. Pero, el lector atento observa, desde los primeros capítulos, una temática más honda que conmueve la obra. La inquietud metafísica se agarra al meollo de la novela y proyecta esta obra a la dimensión de los grandes clásicos.
La novela, construida sobre el conflicto de identidad del protagonista y la necesidad de confianza en el otro (sea la amada, o el país), indaga en aquella inquietud existencial. Plantea, desde el fracaso, la decepción y el tono, mezcla de objetivo y paródico, que literariamente adopta el narrador (que es también el protagonista), la posibilidad del propio héroe. Y, en este sentido, hace a sus lectores retornar a la origen de la novela como género moderno derivado de la antigua épica al “mundanizar” y subjetivizar a los grandes arquetipos heroicos, enfrentados en la novela moderna a un ambiente y a una cotidianidad psicológica (en términos filosóficos-existenciales, a su “Dasein” o ser-ahí; a su circunstancia, usando el término castizo del español Ortega y Gasset).
Los héroes de la novela moderna (desde Werther de Goethe) salen malparados en aquel enfrentamiento con el mundo ambiente y la normalidad.
Lo genial, sin embargo, en cada clásico, es cómo se produce y qué consecuencias tiene tal derrumbamiento.
En la novela de Petrescu nos asomamos a un doble discurso del mundo enfrentado al Yo del protagonista: por un lado el mundo de la guerra (y por asociación, el mundo político, militar, económico de la Rumanía de ese período; que es presentado con un ácido humor crítico por el relato del protagonista); y por otro lado, el mundo personal (de su relación con una joven estudiante, luego, devenida esposa frívola, o que así se lo parece a nuestro celoso protagonista), mundo personal que incluye, a través de las relaciones sociales y familiares de la pareja, ese otro gran mundo de las novelas de Proust en versión rumana.
Pues, el protagonista al poner en marcha su inquietud y ver derrumbada, poco a poco, su confianza en el mundo personal desvela, a la vez, la inconsistencia del otro mundo exterior, el de su país.
El recurso genial del autor Petrescu a la inclusión, en la historia que narra, de los dos mundos del protagonista, resalta la crítica a la levedad, la suficiencia ridícula, la estupidez y el falso vivir en las apariencias tanto de su país y de la buena sociedad que representa aquel momento, como, con calado filosófico, del ser humano.
Si, por un lado, pues, la novela es una novela de crítica social, por otro, es una novela metafísica... como lo es, en el fondo, toda gran obra, con la cual los lectores podemos seguir conversando siempre - como lo hacen la joven pareja protagonista, en charla de cama amistosa-, haciéndole las preguntas de siempre:
“- ¿Qué demonios quieren todos esos filósofos?”, pregunta la bella mujer del protagonista.
“Que tú los ames” (p. 75).
-”Dime lo que sepas... ¿Qué has querido decir hoy al hablar de inquietud metafísica?”
El lector puede ya decidir si le merece la pena asomarse a esta obra, cuya lectura se hace fácil y sabrosa también por la traducción de Joaquín Garrigós, dueño de un castellano sabio que utiliza, en la traducción, el vocablo de matiz más pertinente a la historia. Véase el final de la obra, donde el personaje, decepcionado al fin, tras divorciarse de su mujer, se despide, a través de ella, del mundo de intereses económicos que le rodeaba, a él, rico heredero, que sólo buscó amor y confianza.
“Le escribí diciéndole que le dejaba todo lo que había en casa, desde los objetos de precio (un mal traductor hubiera dicho el tópico: objetos de valor) hasta los libros... Desde las cosas personales a los recuerdos, Es decir, todo el pasado”) (p. 389)




