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viernes, agosto 19, 2011

Acantilados de papel, 370: Las hogueras fosfóricas

FICHA:
LAS HOGUERAS FOSFÓRICAS
de Rubén Castillo Gallego
Edita: Ediciones Baladí
Madrid, mayo de 2011
Género: Narrativa
Encuadernación: Rústica
ISBN: 978-84-937661-9-1
190 páginas.

COMENTARIO de Francisco Javier Illán Vivas.
“Los pájaros se equivocan. Se equivocan mucho y constantemente”, así comienza esta novela de Rubén Castillo Gallego, que ha supuesto una sorpresa para sus habituales lectores, una novela que es un constante diálogo entre dos personajes, pero en el cual aparece mencionado otro, que puede ser uno, o que pueden ser dos.

Rubén calificó su propia novela como una novela nocturna (él siempre escribe de noche), pero es, además, y por recomendación expresa del autor, un libro para lectura nocturna. Estas palabras son casi una prescripción médica, y al final entenderéis el símil.
Tres de quienes hacemos LCN la hemos leído, y coincidimos en que es una obra de soledades y tristezas, falsamente erótica, por que los dos personajes de la misma se esconden en el chat, en el anonimato, y en ningún momento se atreven a encender la webcam y conocerse, no ya el rostro, ni siquiera una ínfima parte del cuerpo.
Es cierto que, al principio, hay momentos de alta tensión erótica, que podrían elevar la temperatura del posible lector nocturno, más de la que estamos padeciendo las últimas noches en Murcia y pueblos limítrofes, pero ya os digo que es casi un trampantojo, pues mientras avanzamos en la lectura vemos que las pretensiones de los personajes, que entran en un chat erótico expresamente para tener sexo sin compromiso, son otras muy diferentes y, al final, en palabras del autor, el lector encontrará “a dos personas conociéndose y reconociéndose”.
Aún no he presentado a los personajes, ya es tiempo de hacerlo: Tristan y Marge, dos personas escondidas tras el nick, a quienes contemplamos mintiendo desde el principio, un supuesto profesor de latín buscando sexo sin compromiso y una supuesta enfermera en busca de sexo con el primero que le guste. Ese es la regla principal del chat: no decir la verdad. Por cierto, Marge va repartiendo a lo largo de las primeras páginas las reglas del chat. Sirva como ejemplo la tercera: “no pidas disculpas por haber dicho lo que querías decir”. Otro apunte, el tercer personaje, al que se cita muy a menudo, es Elenicia.
Las hogueras fosfóricas, a pesar de su apariencia, de su portada, es una novela de inseguridades, de seres humanos que se sienten solos rodeados de miles de millones de seres humanos.
No voy a contar más, porque el final os sorprenderá, es como cuando donas sangre, sientes que has perdido algo muy tuyo.
PD: Rubén Castillo Gallego comentó, durante la presentación de la novela en la Biblioteca Salvador García Aguilar que jamás había participado en un chat, no en uno erótico, en ninguno. Como tiene muro en facebook, me armé de paciencia para esperarle a verlo conectado y activé el chat del sitio. Desde entonces ya nunca más podrá decir que no ha chateado.

1 comentario:

Rubén dijo...

Jajaja, muchas gracias, amigos. Un abrazo enorme, Paco, que eres un auténtico figura.